

Agrado
Todo sobre mi madre (1999)
La llaman así porque siempre ha querido hacer la vida de los demás más agradable. ¿Qué significa ser auténtico? Cuando escuchamos estas palabras acostumbramos a asociarlas con algo original, natural, que no ha sido modificado. Sin embargo, vivimos en un mundo en donde encontrar algo real es poco común. Nos modificamos para encajar, para agradar y caemos en categorizaciones y estereotipos. Agrado desafía por completo estos límites sociales y culturales, rompiendo con todos los estigmas relacionados con la identidad de género, la sexualidad y la autenticidad de la mujer.
La primer mujer transexual con la que nos topamos en la película es la Agrado, personaje interpretado por la actriz Antonia San Juan. La forma en que Almodóvar la construye desafía las ideas preconcebidas sobre lo que es ser mujer, subrayando que la identidad femenina no es algo estático ni limitado a una categoría biológica. A través de Agrado, se plantea una noción de feminidad que se asume como algo fluido, personal y profundamente individual. Almodóvar explora mediante Agrado una nueva perspectiva sobre la autenticidad. Ella ha llegado a ser auténtica añadiendo silicona a su cuerpo diciendo “lo único que tengo de verdad son los sentimientos y los cinco litros de silicona que pesan como quintales”.
Agrado, representando a todas las mujeres, es mucho más que un cuerpo biológico (que puede ser sexualizado) sino que es el resultado de la reconstrucción, de la lucha, y de la acepción propia. Agrado es un ser que se construye, con valores, con errores, que se sueña con desempeñar en sociedad. En resumen, la representación de la mujer a través de Agrado no sólo visibiliza las experiencias de las mujeres transexuales, sino que también amplía el espectro de lo que puede ser una mujer en un contexto social marcado por los estereotipos de género. Agrado reivindica su espacio, su identidad y su derecho a vivir plenamente, mostrando que ser mujer es una cuestión de autenticidad, lucha y autoaceptación, independientemente de los cuerpos o las normas que la sociedad imponga.
Aunque el estilo de vida de Agrado se aleja de lo que nosotros entendemos como el día a día, es el personaje con el que mejor nos identificamos en términos interiores. Y es que al final, todos somos chicas Almodóvar.



